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La Coctelera

Categoría: Vivencias

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...and the Oscar goes to... ME !!!

Vuelvo yo de mis laaaargas vacaciones (muy, pero que muy merecidas) y ¿qué me encuentro? eh? Pues que un visitante, bloggero también (no iba a ser marciano), llamado Alfredo, me nomina para los THINKING BLOGGER AWARDS !!!

¡Qué fuerrrte!¡Qué fuerrrrte!¡Qué súper fuerrrte!

Me sentí tal que así...

No me lo podía creer... imagínense... and the winner is...

Bueno, en realidad, me nominó, o debo decir destacó, entre los cinco mejores blogs que, a su juicio, lo son porque sí, porque le gustan, porque SI y punto!

Asi que gracias, gracias y más gracias.

En cuanto pueda, tomaré su ejemplo (el de Alfredo), para nominar a cinco bloggeros para la misma distinción de entre todos los que me gustan. Será difícil, pero habrá que hacerlo, ¿no?

Mejor me habría sabido que me tocaran los 130 millones de Euros del viernes pasado, pero ... me hace mucha ilu que un perfecto desconocido me dé algo que no esperaba, asi que muy agradecid@ !!!

Si os pica la curiosidad, daros una vuelta por su blog:

http://www.gaychic.es

vale la pena asomar las narices por ahí... un enlace lleva a otro, y a otro,... fenomenal!

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OPEN THE WINDOW (...and close the door)

No, no te engañes, no te voy a dar un cursillo intensivode inglés práctico en cinco minutos de reloj, noooo. A decir verdad, no se me estaba ocurriendo prácticamente nada ingenioso para poner un título impactante a este post de vivencias. Si, lo sé, no valgo para periodista aunque -convendrás conmigo-, creo expresarme mejor y con más contundencia que esos redactores de artículos volátiles. Perdón, si existe una excepción en este mundillo, es mi querido Monegal (un periodista la mar de incisivo y francamente ameno de leer).

Lo que te voy a contar, suele pasarme con frecuencia y, pese a la incredulidad de mis amig@s, vivo en un barrio que no parece dormir mucho por la noche. Los vecinos son notablemente nocturnos y tienen actividades que, a horas tan tardías, se podrían clasificar con una X. ¿Ya te relames? No hay nada como un buen entrante, verdad?

Noche del jueves 17 de mayo del presente año (2007, para los que andan despistados). Vivo en un ático que, en realidad, es la planta 6ª de la finca; altura considerable y unas vistas im-pa-ga-bles!

Como en la tele siempre sirven la sempiternabazofia de "hazmepotarquemeaburro", aprovecho para tomar el aire en la terraza que da a la calle y domina varios patios traseros de un sinfín de bloques vecinos. La excusa de fumarme un cigarrillo mientras me aireo, da pie para echar una ojeada a lo que ocurre en las ventanas encendidas de los edificios que tengo a la vista
Me fijo sobretodo en el bloque de debajo, que solo tiene dos pisos con terraza; allí tengo a un muchacho de veintitantos, con cuerpo de gimnasio, depilado de los pies a la cabeza, guapetón y con novia formal que se pasa largas horas navegando por internet desde su portátil, cómodamente instalado en su terraza.

Lo veo todo, excepto lo que ve él en la pantalla. Plano picado: está semi-desnudo; la única prenda que tiene son unos shorts deportivos blancos muy ceñiditos que realzan su paquete de acciones. Casi nunca falta a la cita: se pasa horas y horas en internet... creo que chateando, sino no me lo explico. A veces su novia, víctima de un calentón del 15, viene a tantearle para que desvíe la mirada de la pantalla y se fije en sus particulares encantos femeninos. A veces, se contorsiona y despliega sus habilidades para encenderle... pero él parece estar más por su juguete que por las caldeadas carnes de su pareja.

Aquella tarde del jueves, me topé con él en la calle; los jueves son días claves en Barcelona para tirar los trastos viejos que el Ayuntamiento se encarga de recoger y reciclar. Es rematadamente interesante, tiene atractivo, y... tiene un par o tres de polvos (con eso lo digo todo). Nuestras miradas se cruzaron y él se detuvo un instante, sosteniendo la mirada,antes de adentrarse en su portería.

He ligado, pensé... , y con un hetero curioso. Ah! si, perdona, se autodenominan así "hetero curioso" o "hetero con dudas" que, llanamente traducido al lenguaje de calle, correspondería al apelativo de bisexual. Serlo está de moda, parece ser...

Esto me recuerda a una historia que tuve con un tío que tenía novia, la mar de machote, viril, todo lo que tu quieras y esperas de un heterosexual afirmado, y que cuando llegó el momento "cama" me ofreció su culo en pompa. Quería probarlo, me dijo la primera vez... y ese argumento me lo repitió a lo largo de 3 meses. Bueno, solo puedo decir que no iba a hacerle ascos, asi que... durante ese trimestre le dí lo que pedía y todos encantados.


Pero volviendo al tema, que me desvío. Aquella noche del jueves pasado, fumando un cigarrillo en mi terraza cual ave nocturna escrutando ventanas ajenas, y tras ver a mi vecino "tío-bueno" en shorts dándole a las teclas y restregándose el torso con una mano, me llamó la atención una ventana en particular en un bloque más allá. Había a contraluz una joven pareja cenando en la cama, totalmente desnudos y delante de un televisor. Sospecho que compartían porro. Hasta aqui, bien.

Cogí los prismáticos para ver qué pinta tenían; la primera impresión fue positiva: el tío tenía un físico muy agradable, delgado, fibrado y de cara atractiva. En cuanto a la chica, bueno, tampoco estaba mal; andaba con el pelo recogido, delgadita y como Dios la trajo al mundo, con unas tetillas pequeñas y puntiagudas. Resultaba graciosa, aunque más gracia me daba el pavo, sobretodo cuando se incorporó y vi aquella cosota morcillona colgando de su entrepierna.

Resulta sorprendente que tuviesen la ventana abierta de par en par, las cortinas y persiana recogidas a esas horas, exhibiéndose claramente y sin pudor alguno, porque luz no faltaba para no perderse detalle de ellos dos y de lo que hacían. Si yo los veía bien a simple vista, sin ayuda de los prismáticos, los del bloque de enfrente mejor los debían de espiar. Todo esto me lleva a la conclusión de que vivo en un barrio habitado por exhibicionistas y mirones entre los cuales me incluyo por varias razones. Por tanto, no me considero un bicho raro y tampoco soy el único.

Como el fumar maría (es una suposición) da hambre, la parejita comía, lógicamente. Y luego, la nena de las tetillas puntiagudas se puso cachonda como una perra. Apartó la bandeja y se incorporó en la cama, frente al tío, enseñándole su raja. Lo gracioso no fue que ella se pusiera en evidencia, sino cómo lo hizo... Abierta de piernas, apoyó un pie en la pared para abrirse aún mejor y enseñarle la almeja. Si eso no es ponerse en evidencia...

Pero parece ser que el tío, demasiado fumado, no se ponía o no conseguía ponerse a la altura. Con el enorme troncho morcillón, no parecía estar muy por la labor de colmar el furor uterino de su compañera. Asi que la nena tomó las riendas del asunto: le pajeaba, le daba palmaditas al palote carnoso que rebotaba morcillonamente en su mano en un intento de que adquiriera más consistencia y llegase a la erección total. Pero, por más intentos que ella hiciera, el miembro no parecía estar muy "despierto". Se lo metió en la boca como pudo, viendose que tenía problemas para introducirsela por cuestiones de tamaño... Hay que decir que el muchacho andaba muy bien dotado y que ella no tenía tanta boca para esto. Pero vamos,... lo suyo no era la felación porque lo hacía fatal... Si es que me entraron ganas de coger e irme para allá, apartarla con un "quita, hija, que ya te enseño yo cómo tienes que hacer una mamada en condiciones!"

Afortunadamente, el pavo tuvo una ocurrencia: comerle el coño. Ya que no podía ponerla dura, al menos tuvo el detalle de "apagar" el fuego almejil de su compañera a lametones. Y muy bien debía de hacerlo porque la chica de las tetillas puntiagudas empezó literalmente a arañar las paredes y a retorcerse sobre si misma como una posesa. Al cabo de quince minutos de reloj -los conté-, el hombretón sacó su lengua de aquella endiablada raja y le metió sus 3 kilos de carne por el conducto, imagino que a punto de nieve para entonces. ¡Victoria! por fín se había empalmado!!!

Lo que sigue, ya es de imaginar... pero menuda odisea para conseguir copular en condiciones!

Moraleja: si quieres hacer buen sexo, no te drogues ni tomes nada que pueda aguarte la fiesta en la cama.

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CIBERSEXO

CIBERSEXO

Este post no es mío, es un vulgar copiar y pegar de un post de Ciudadanakeing ( http://www.lacoctelera.com/ciudadanakeing ), que me encantó; espero que también os encante y, de paso, daros una vuelta por su blog. Espero que la autora sepa apreciar el "hurto", como si de unhomenaje se tratase...

Historias, como el "mini-relato" que voy a escribir ahora, puede encontrarse cualquiera en cualquier momento por Internet. Pero estoy segura de que, la realidad supera a la ficción. Aqui os dejo algo que a mi mente maquiavelica y calenturienta se le ha ocurrido. Espero que lo disfruteis.

Chateando frente al ordenador
estaba una noche
conversaba con Marisa
cuando vi con estupor
como me privaba un fantoche
dándome su msn
a toda prisa.
después de unos minutos, le agregué
-cámara-me dijo-
-¿cámara?-pregunté-
-Acepta -prosiguió-
-¿Que acepte? ¿A qué?
-Si pulsas aceptar de mi pene disfrutaras
-Sabia que esto era entretenido ¡pero tantooo..!
-Acepta y verás
-pero...¿por donde saldrá?
-¿por donde?, de donde siempre sale, de mi slip
-¿Y para eso tengo que aceptar?
-Si, claro
-¿No sabes hacerlo tu solo?
-¿El que?
-Sacarla sin más
-Si, claro...
-Entonces no acepto
-Pon la cámara- dijo después de una pausa-.
-¿Qué cámara?
- La tuya
- ¿La mía? ¿para qué?
-Para ver tus tetas
- ¡¿mis tetas?!... ¿como vas a verlas?
-Invítame
-¿Que te invite?. ¡no te conozco de nada!
-Oye... ¿te estas quedando conmigo?
-Si, aquí sigo...
-Acepta!
-Que acepte ¿como?
-Mira la pantalla y haz lo que te dice:
Atl +C Aceptar
- Ya lo he visto, he conseguido leerlo ¿y ahora?
- Haaazzloooo
- Que haga ¿que?
-¡Pulsa esas teclas!
-Oye, tu pides mucho, y a mi no me grites eh.
-Perdona, es que no aguanto mucho más...
-¿Te ocurre algo?
-Si, me estoy poniendo muy malito
-¿malito? ¿tienes fiebre?
-siiiiiiiiiii mucha fiebreee
-¿Y que haces ahí? métete en la cama, tómate un termagil....
- tengo la cabeza a puntito de estallar
- ¡Pero chico!...llama al de urgencias
- Una urgencia necesito si...pero....no... de... ese... tipo
- Creo que te estas poniendo peor, escribes muy despacio ¡me estas asustando!
- Más te.... asustarías...si...pusieses.... la dichosa... camaraaaa
-¡Ja!, entonces no la pongo
-No aguanto mas...aaggg
-Hazme caso, llama al medico!!
- Me voy a...co..rrerrrrr
-¿A correr? ¿Ahora?, chico ¡tu estas loco!...oye...¿Estas ahí?..oye..¿sigues ahí? ¿o te has ido a correr?...
-ufffffffff.......-escribió finalmente- ya....
-¿Ya que?
-Gracias....estaba muy cachondo...ufffff, y necesitaba una compañía femenina.
- Vaya, me alegro...por cierto ¿aún quieres seguir viendo mis...tetas?
-¡Si!¡Si!
-Acepta
- Ya, a ver preciosa, que te vea esas dos....que....¿que coño es eso?
- No es ningún coño, es mi barba y me llamo Manolo...Dulces sueños.

de Ciudadanakeing in "JUNGLA DE ASFALTO", http://www.lacoctelera.com/ciudadanakeing

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ALLO? ALLO? (encriptad@)

DOS DÍAS, señoras y señores, DOS DÍAS sin teléfono y sin internet ADSL y el jodido WI-FI o como coño quieran que se escriba los de la más hijadeputa compañía española conocida como TELEFÓNICA, alias TIMOFÓNICA.

Estaba que mordía, con una rabia en el cuerpo queme ponía literalmente fuera de mí; unas ganas de matar a esos memos de la compañía!!!

Resulta que, por obra y milagro de Telefónica, me quedé en primera instancia sin teléfono... ah, pos que bien. Poco después, resulta que descubro, anonadado, que varios "parásitos" venían chupando de mi línea ADSL-WI-FI y me dejaban a mi sin acceso a internet o iba tan lento que me entraba un tremebundo desespero (de esos de coger el PC y tirarlo por el balcón en un arrebato de furia). A la larga, ni siquiera conseguía acceder a la red muy a pesar del indicativo en la pantalla que me decía: conexión excelente... Si, claro, para los hijos de puta que me han hackeado la línea, excelente iba!

Habían nada menos que siete personas chupando de mi WI-FI, con nombres y apellidos!

Pues a tirar del móvil, claro. Llamo a asistencia y me solucionan tardíamente el problema del teléfono y la conexión. Al menos puedo decir que la cosa fue mejor que en el tema de internet... porque el tema me provocó un subidón de leche, y no precisamente de la buena!

Llamo al otro número de la asistencia para internet a 0'06 cts./€ el minuto wapos! Primero me asesora una tal Mónica... Una lumbrera que no tenía ni pajolera idea de ná, la pobre... pero eso sí, qué graciosa era la jodía. Nada, media hora de reloj parloteando; pa qué?...pos, pa cagarla. Que si tengo que resetear el router pa joder a los chupópteros, me dice ella, y yo, tonto del culo, voy y lo hago. Hala, a traficar el cacharro del router con un tornavís de esos diminutos pa resetear. Total, que la WI-FI a tomar por el culo y el ADSL idem: sin conexión. Hija te luciste! Ya me decían que los consejos son madre de todas las catástrofes. De no poder conectar a internet, me quedé sin router... FA-BU-LO-SO oyessss.
Luego me dice la pava que intenta descargar no sé qué cojones desde la central donde está ella y que el cacharro que nanay, que no le sale bajar ná de ná. Que si por favor me cuelga usted y vuelva a intentarlo unos minutos después, a ver si se le ha bajao el chisme ése... ¿de qué coño hablaba? ¿de su menstruación?
Y yo en casa, perdiendo el tiempo, toaaaaaaa la mañana pa ná haciendo el gilipollas colgado al móvil...
Ainssss, cómo me puse!

Al rato llamo otra vez, cabreándome como la mona Chita en sus mejores momentos estelares, pero en technicolor... y con Sergio, el que me atiende, porque nen@, en Telefónica cuando pierdes el hilo, te van pasando a todos los que se encuentran por la central y tienes que volver a contarle hasta la saciedad extenuante el problema que tienes!

Sergio me dice que la Mónica ha metido la gamba hasta la cadera con sus consejos de tres al cuarto. Pos mira que bien, ¿y quien se hace cargo de la cagada?
eh?
Me cuenta que, y eso es el colmo de los colmos, que Telefónica NO SE HACE RESPONSABLE de que unos desaprensivos hackers te pirateen la línea WI-FI y se aprovechen de que eres un pardillo. Y añade: pues tendrá usted que encriptar su router, que es lo que debía de haber hecho desde el principio. Cojonudo! ¿Y por qué coño nadie me advirtió del riesgo que entrañaba tener internet inalámbrico?¿No es ése su deber?

Como la cosa se embrollaba cada vez más, y Sergio no podía hacer nada, tuve que reconectar el cable solito y pasar del inalámbrico para que intentasen reparar el destrozo desde la central. Misión imposible: el router estaba fuera de servicio y esto requería el desplazamiento de un técnico.

Un día sin teléfono y sin internet, seguido de otro día haciendo gestiones por el móvil para atajar el problema catastrófico en el cual me encontraba sin comerlo ni beberlo.

Me mandan a un técnico por el mediodía del día siguiente que, por encriptar y reconfigurar mi router, me clava 40 € por menos de cinco minutos de "servicio". Hubiera preferido que me la metieran doblada por el culo!... al menos habría disfrutado un poco!

Pero la odisea no acaba aqui. El pavo me encripta el tema, me lo reconfigura, me pone nuevas claves y contraseñas y, eso es pa verlo!... se larga sin dejarme escrito la clave y la contraseña en un papel de manera clara y legible.

Exasperado y desconcertado, no consigo conectar a internet al no atinar con la clave y el código. Vuelve a llamar a Telefónica para ver si me pueden facilitar el tema... ayyyy, pos va a ser que no, si no tiene usted la claveeee.

AAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRRRRGGGHHH

¿PERO ESTO QUÉ ES?¿UNA PESADILLA?

Al atardecer, conseguí dar conel jodido técnico memo de los cojones para que me diera correctamente las coordenadas, porque me amenazaban con tardar aún más en solucionarme los problemas de internet. Y, a golpe de nervios y de lloros desconsolados delante de mi PC, conseguí reanudar mi conexión con la red, a salvo de los chupópteros que se han quedado sin pardillo del que chupar y joder.

Ahora estoy encriptad@... si, pero a qué precio maj@!

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Chico Extra

Esta Semana Santa, que por fin concluye hoy, me ha dado una sorpresa de esas que no esperas y menos cuando estás al pie del cañón currando mientras los demás se han marchado a esquiar o a lucir el palmito donde quiera que sea aprovechando esos días de descanso.

Si, he tenido que aguantar el tipo y olvidar, en la medida de lo posible, que no tenía vacaciones como el común de los mortales... Dicen que lo malo de ser malvado, te obliga a no descansar nunca... ¿habré sido muy malvado en mi vida anterior, en el caso de que fuera cierto eso de las reencarnaciones?¿Por eso me tocó la china como a otros compañeros de curro y hemos de sudar con la frente nuestro pan de cada día?

Perooo... todo mal tiene su compensación, afortunadamente. Y digo eso porque en el trabajo, han tenido la decencia de traerme a un extra muy "extra" en todo. Aún estoy embobao cuando lo pienso.

Por si no es obvio, hablo de un ocasional compañero de trabajo que viene como extra para reforzar la plantilla en fechas tan señaladas como éstas.

A ver... desde un principio se da por sentado que el chaval es, según la curiosa apreciación del mundo heterosexual, normal, forofo del fútbol, perseguidor de chochitos y masculino, vamos... como Dios manda (no te jode la frasecilla!). En cuanto al aspecto físico, pues correspondiente al estereotipo de los chavales de hoy día, medianamente alto, delgado, muy fibrado (marcando pectorales y tableta de chocolate), cuadrado, hombros fuertes, buena espalda y pelo corto, corto. Apariencia cuidada, moreno, ojos pequeños, pardos, mirada intensa, nariz recta y dientes impolutos, la pelvis curiosamente "echá palante" marcando tema y poco culo pero con esos orondos glúteos de acero.

¿se te hace la boca agua? yo ya babeo... porque el pavo es francamente sexy en todo el sentido de la terminología, y eso que no se puede considerar una beldad. Y digo eso porque, a pesar de no ser un tío guapo, guapo, desprende algo indefinible y, en ese detalle precisamente, coincidimos un compañero y yo al verle por vez primera. Tiene un "je ne sais quoi" como dicen los franceses (un no sé qué) que, literalmente, te hace sucumbir a su encanto. Será la forma que tiene de moverse, de comportarse, de relacionarse contigo que te cautiva al primer parpadeo. Creo que ese "imán" tiene mucho más peso a la hora de conquistarte que la apariencia física y que, por eso, se llama "magnetismo". Tampoco quiero decir con eso que, al primer golpe de vista, no te cautive; hay que ampliar el encuadre para comprenderlo y poder apreciar el conjunto.

Vale, vale... me estoy regodeando pero ponte en mi lugar; caerías enseguida en el juego y cometerías el mismo error que yo antes de atacar frontalmente el tema. Y luego, considerando el asunto, lo calificarías de flechazo instantáneo. Las cosas como son.

Bueno, cortando el rollo y yendo al meollo de la cuestión, diré que al principio ya me gustaba sin más al conocerle; sin embargo, el flechazo del que me veo víctima vino a las pocas horas y la culpa la tiene, sencillamente, otra compañera de curro; ésta fue quien me dió el fatídico toque de atención... la muy perra!!!

El viernes santo llegó él de refuerzo y bueno, aparte de los comentarios típicos de "mira que está bueno el nene" y el de "qué gusto trabajar en esas condiciones" (risitas flojas de quinceañera en plena calentura, con el coño haciendote gaseosa), pensé: "bendito viernes santo". Pero tampoco le dí más importancia, sabía de sobras que era un pavo hetero, forofo perico y que andaba con una pava sexualmente liberada (una que pone la oreja y se entera de tó). Hasta aqui todo normal, si es que lo que se llama normal es realmente lo normal, porque ese término lingüístico (al menos para mi) es de lo más controvertido y polémico. No sé si captas la indirecta...

Vamos, que yo no tenía ná que rascá y que sobraba más que una empanada gallega en una mariscada. Asi que ya andaba mentalizado y eso equivalía a cero patatero en ilusiones o posibles de.

No era tampoco la primera vez que trabajaba conmigo. Ocasionalmente había venido, días atrás, de refuerzo en plena hecatombe plantillera y desbordamiento laboral. Me gustó desde el primer momento, pero reitero lo dicho: no lo tenía a tiro.

Asi que no reparaba demasiado en él y prefería centrar mi atención sobre otros (que nunca faltan) con posibles, porque uno tendrá su edad (esa que dicen que es cuando los hombres se hacen interesantes: la treintena), pero se conserva estupendamente y sigue causando bastantes daños colaterales. Y si no, que lo digan mis compañeras femeninas o a mi colega de fatigas, que no les importaría echar un polvo o más conmigo. Vale, no tengo abuela... pero es llanamente la verdad, y eso que sinceramente, no me considero nada del otro mundo. Lo que si importa, es que no soy ningún monstruo.

Retomando el hilo. Mientras íba yo con mis cosas, que si cafés, que si cuentas, ibamos haciendo de esas bromitas tontas hasta que la nena (mi compañera) me da un codazo delante de la cafetera y me suelta:
-Nene, el A.... no sabe ya qué hacer para sorprenderte; no tiene ojos más que para ti.
-Ein? ¿qué dices?
-Que el A... solo se dirige a ti y no a mi, y que todo lo que hace lo hace para llamar tu atención, so ciego!
-Tu crees?
-Observa y verás! me asegura.

Vaya si observé. Con sumo cuidado presté atención y, enseguida caí en la cuenta. Joer, pensé, estoy perdiendo facultades o qué? Claro, como ya me iba condicionado con que con él no tenía ná que rascá... me había desentendido del tema. Pero la cosa se había torcido de tal modo que todo se presentaba del revés: un presunto hetero haciendome ojitos tiernos a mi, un gay de asumidísima condición. Hacía tiempo que no flipaba así.
Estaba asombrado y sigo aún asombrado.
De andar "cerrado en banda", opté por abrirme y jugar el papel de receptivo a sus miradas y palabras. La sensación que tuve entonces, a partir de ese momento clave, fue como el efecto devastador de un tsunami.
Aún no me he recuperado...

Desde ese momento, sostuve sus miradas y descubrí que sus paseos hasta la barra tenían un sentido muy explícito, un motivo. Estuviera lejos o cerca, no me quitaba ojo de encima, pendiente hasta de la más mínima mueca, sonrisa o palabra salida de mi boca. Y yo, bajo el efecto devastador de sus miradas, seguía respondiendo visualmente a sus embites, mientras comenzaba a perder los papeles. Las consecuencias fueron desastrosas: perdí mi concentración habitual, mi seguridad y empezaba a cometer todo tipo de errores que evidenciaban el impacto. Cada vez que me miraba, con esa seriedad que pretende encubrir sus auténticas pretensiones, me descomponía desastrosamente: no atinaba en hacer cafés, ni en facturar cuentas, ni en atender a los clientes; tenía la cabeza en otro sitio y eso parecía satisfacerle, porque el muy cabrón se percataba del percal. Solo me importaba buscar su mirada, y al encontrarla siempre, me olvidaba del resto; era como si todo lo demás desapareciera, no importase. Tan solo estábamos él y yo. Aquello debía de cantar como una almeja, porque mi compañera de barra se reía y bromeaba sobre mi embobamiento.

El sábado fue tremendo, y el domingo ni te cuento. No hubieron más palabras que las corrientes y molientes (encubridoras de mensajes subliminales)cuando unos compañeros trabajan juntos, pero las miradas hablaban largo y tendido. Cada vez que sus ojos se clavaban en los míos, sentía como me estremecía por dentro; una sensación terrible del que me he vuelto adicto y que no sentía desde hacía tiempo. Él también se hizo adicto por empatía y, yendo más allá de lo permisible, aún sin perder las formas, no hacía nada como tampoco decía nada sin estar yo delante para verle y oirle. Era un diálogo alucinante, porque carecía de palabras, pero es sin duda el diálogo más interesante y cautivador que he tenido en años con alguien, por reciprocidad.

Daba la sensación de que nos adentrábamos en un terreno prohibido, vedado, a urtadillas para no despertar sospechas, pero sin perder de vista el objetivo fijado. Si pretendía seducirme, lo ha conseguido. De todos modos, no me aclara quien sedujo primero al otro... Este misterio tan solo se puede resolver hablandolo si se llega a abordar el tema pero, ¿se atreverá?¿dará un paso más? sabiendo lo que sabe, que me tiene en el bote y que consigue descentrarme con solo mirarme fijamente en los ojos.

Ayer se despidió de mi guiñandome el ojo y sonriendome con complicidad, y no sé cuando volveré a verle. Sin embargo, no puedo evitar pensar en él, en esos tres días que me han supuesto un suplicio de lo más agradable. Trabajar sin él, va a ser como la travesía del puto desierto.

¿Quién dijo eso de ...No puedo más, pero seguiré adelante?

Como viene al cuento, le dedico dos canciones especiales para mi:
"Hold me now" de The Thompson Twins y "I put a spell on you" de Nina Simone.

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JO...DER

Buenoooo!!! ...he tenido un lapso de casi 2 meses en el que me he hundido literalmente en la inapetencia de asomarme por aqui, más que nada porque nada me inspiraba ni me empujaba a escribir; son de esos baches que te llevan a exclamarte lacónicamente "jo...der!"

Creo que estoy al final de ese túnel y que ya voy recargando batería, después de pasar tanto tiempo sin decir ni pío. La travesía del desierto ha llegado a su punto final y toca resurgir del sumidero en el que había caído inexplicablemente, y en el que casi tiro de la cadena para irme a la mierda con el dichoso blog.

Pero como se suele decir, no hay mal que cien años dure y, en mi triste caso, ni siquiera he llegado a ausentarme durante cien días, por lo que he de congratularme, recomponerme y volver a la brecha.

Porca miseria!

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Let's go to the GYM (oh Yeaaaah)

Hoy he vuelto a ir al gimnasio (ah, bueno, pos fale...); ya sé que empezar así un post suena a niñato pubertoso confuso y aquejado de acné, pero no. He vuelto a ir al gym después de faltar a mi promesa (promesa hecha a mi "monitor", que está que cruje el cabrón) de ir 4 veces a la semana. He faltado a mi promesa, sencillamente porque he hecho campana durante dos meses por motivos varios:

1-por trabajo.

2-por estrés.

3-por falta de tiempo...

y 4-porque se me hacía cuesta arriba reanudar con mi propósito de mantenerme fetén, musculado y sano.

Pepe me va a matar (mi monitor), pero espero que sea dándome unos azotes en el culo y luego lo que él diga (stoy babeando, solo de pensarlo).
Por fortuna no estaba cuando aparecí a eso de las 20:30, con mi camiseta y mis pantalones cortos, toalla en mano decidido a emprender el precalentamiento con 20 minutos de bici sin ruedas... ¿Hay algo más idiota que el pedalear durante más de un cuarto de hora para no ir a ninguna parte?

Además, los cabrones del polideportivo me han subido la cuota mensual, asi que, ¿faltan motivaciones mejores para aprovechar semejante gasto? La respuesta es NO. Dos meses pagando para no ir, es derrochar y perderse el ambientazo que hay en el gym.

Tranquilamente, regulando el sillín sudao del anterior sufridor, que me apliqué en limpiar un poco, me dispuse a hacer una carrerilla de 20 minutos antes de enfrentarme a las pesas y a los estiramientos. Prudentemente, dejé dos cicloestáticas de espacio entre dos chavales teenagers y yo, y empecé con mi precalentamiento. Los dos chavales, muy buenotes y ambiguos, se dedicaban a ojear al personal como quien no quiere la cosa y yo hacía lo mismo mientras pedaleábamos a ritmos distintos. Hasta aqui, lo normal.
Diez minutos después, se me pone al lado un chaval de apenas 20 tacos, con sus rastas, sus putos piercings y sus tattoos, y más delgado que una caña de pescar. Nos conocemos de vista. Una miradita sin aparente emoción por el "reencuentro" y seguimos dándole al pedal sin parar...
A lo lejos, saliendo de la sala de pesas, separada por una mampara de cristal, un amigo suyo bastante "killo" pero monín, rapadete. Se saludan; el rapadete se acerca hasta él y entablan conversación:
-¿qué paxa neeeennnng?
El resto carece de interés hasta que el rapadete le pregunta por su vida sexual...

Joer! menudo tema para estar pedaleando con otros chuzos poniendo la oreja y mirando pal techo. En fin... El rastafari tatuado, agujereado y atravesado de piercings le aclara:

-Buah! Yo soy bisex, neng!

Oig! Como molaaaaa !!! Pensé yo riendome para mis adentros; solo me faltó pegar una carcajada.
Los dos, el rapadete y el rasta, me miran de refilón preguntándose si los habré oído. ¿Qué pasa?¿Vais con segundas hablando del tema?¿Me veis con cara de maricón o qué?¿Llevo un cartel o una bandera del arco iris?
Me dejaron mosca. Luego bajaron la voz y empezaron a cuchichear antes de cortar el rollo; el rapadete se pira:

-Venga neeennng, me piro a la ducha a sacarme brillo al rabo! 'Ta noshe a lo mejó mojo! le dice el gracioso. Con ese tipito, seguro que si...

Pitan por fin los 20 minutos de mi bici-potro de tortura. Me levanto con el culo hendido, duro y sin sentirme las nalgas. Se me ha dormido el trasero y camino como John Wayne con hemorroides en sus mejores momentos del western.

Hago cola para beber del pitorro ese que saca un chorrito de agüita insípida. Dos pavos de 20 añitos, que parecen dos increíbles Hulks tamaño bolsillo, se pavonean delante de mi marcando músculo, pechamen y paquetón. Como les encanta calentar braguetas... Hasta las putas se quedan cortas con ellos. Se tocan los pectorales, que asoman por sus diminutas camisetas de tirantes, y juegan con sus piercings colgando de sus tetillas. Luego se quejarán de que les violen... no te jode!

Y para más inri, se magrean el paquete. Joooooodeeeer! Si esto parece una peli de Chi Chi Larue!!!

Me hago el despistao, o mejor dicho, el pasota. Voy a lo mío, disimula, que puedes cantar... no miro, bueno si, un poquito, pero no demasiao que luego me empalmo. Hacer pesas con el rabo tieso es algo incómodo.
Bebo.

Entro en la sala de las pesas. Echo una mirada exhaustiva al personal. Me emociono y me regocijo: cómo está el patiooooo! rico, rico. Hay poco, pero del bueno, lo justo pa montar una orgía de ordago.

Vuelvo a mis ejercicios. Cruce de miradas con los de alrededor y me topo con el rasta bisex y los dos chavalines ambigüos y mal definidos de la sala de bicis, que están muy potables pero son fruta prohibida, aunque se pongan a tiro y mirando descaradamente a los demás. Pasando. Me pone más un vecino de máquinas de pectorales, que está enamorado de su reflejo en el espejo de la pared de enfrente. Es guapo, pero se lo tiene muy creído...
¡Siguienteeee!

Ah, un chaval tímido; son los que más me ponen. Te miran de reojo, a intervalos pero con insistencia... Eso quiere decir: me gustas. Ok, sigamos el juego mientras le doy caña al cuerpo. No debe de tener más de 25 años, moreno, pelo corto, buen cuerpo, mirada interesante, facciones hermosas, retraído,... Mola.

Cada vez que cambio de máquina, me giro y me lo encuentro al lado. ¿Esto se llama acoso? ¿No debería ser al revés? Me sorprende esta peña joven que parece ir a por todas, te encuentres donde te encuentres, pero me gusta. Asi me ahorro hacerlo yo. Con la edad, me he vuelto comodón.

Después de hacer mi gira por las pesas, estiramientos. Vaya, el moreno me sigue otra vez. Mientras me estiro los músculos, el nene hace abdominales y que no falten las miraditas.

Harto, recojo la toalla, la llave de la taquilla y tiro para el vestuario. Mientras abro la taquilla y me lío con la mochila, me percato que el moreno también ha acabado con las pesas porque lo tengo detrás, quitándose la ropa. Me desnudo, me enrollo la toalla de baño a la cintura y voy dirección duchas, buscando un buen chorro de agua calentita. Las duchas son comunitarias, todos juntos en pelotas, enjabonándonos y haciendo comparaciones. Es inevitable... El chaval moreno también aparece en la ducha y se pone a mi lado, el muy cabrón. ¡Que bien parido está! Lo tiene todo en su sitio; es perfecto y está bien dotado. Los demás también se fijan y veo que las salchichas se ponen morcillonas. Para flipar... Luego dirán que no les van los tíos, pero lo primero en que se fijan es en el nabo del vecino, en su culo y en todo el resto que acompaña. Yo, al menos, lo tengo asumido joder!

En ese momento tenía ganas de decirles: joderos, el chaval es para mi!

Y no estaba equivocado. Al lado lo tuve, enseñandomelo todo pero con ese aire de cándido pudor que inspira respeto y ternura. Se me ofrecía pero sin acabar de darlo todo, y eso... pone, me pone mucho.

Y vaya si me puso. Al momento, me di cuenta que se me ponía rebelde la cosa y tuve que ponerme de cara a la pared, mientras él iba acercándose más a mi. Mi cuerpo me trahicionaba deliberadamente y se percató el muy cabrón de la situación. Para evitar males mayores, como la vergüenza de empalmar en público (que ya era un hecho consumado), me tapé con la toalla y empecé a secarme intentando pensar en otra cosa. El chaval también interrumpió su ducha y me imitó, viendo que él tampoco estaba hecho de piedra. Me puse peor todavía.

Huyendo de las duchas, me siguió el paso y se puso frente a mi en el banco mientras nos secábamos y empezábamos a sacar la ropa limpia para cambiarnos. Ni un solo momento dejó de mirarme, y de fijarse en mi entrepierna y en todo lo que hacía. Se puso nervioso y yo peor aún.

Me vestí y él también. Casi lo hacíamos todo al mismo tiempo y eso me exasperaba. Para colmo, un sordomudo guapetón se había sumado al coqueteo porque, a todas luces, yo parecía interesarle mucho. Manda huevos!!!
Agarré la mochila y salí a paso ligero del vestuario, perseguido por el moreno y por el sordomudo. Al fin en la calle, los perdí de vista...

Ha sido mejor que un polvo, pensé al encenderme un cigarrillo. Joer, si Pepe me viera, me echaría la bronca por lo del tabaco.
Mañana vuelvo al gym.

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Una polla saltarina en el vestuario

Para poneros en ambiente, os tengo que dar una sinopsis de mi caso: curro en la hostelería, si, ese ramo laboral tan fantástico que te deja sin vida privada y apenas tiempo libre, total por un miserable puñado de euros; compensación cero, asqueamiento al cien por cien. ¿Capicci?

Pues a lo que iba: en el curro tenemos una ducha en los vestuarios, tanto para las chicas como para los chicos, debidamente separados los unos de los otros (no sé por qué), pero voy entendiendo las diferencias de peso que separan a hombres y mujeres, aunque la explicación que tengo en mente no viene al caso ahora. Mi encargado, mucho más joven que yo y francamente mal definido en sus orientaciones, obsesionado por hacer sexo (porque no folla ni poniendo mil cirios al Cristo de los Imposibles), se las da de liberal, desinhibido y ambigüo por la vida, y va naturalmente más quemao que el palo de un churrero. La cosa es que, en la última ocasión en que nos topamos los dos en el vestuario, a hora tardía de la noche al finalizar la jornada, él se desnudó y tomó una refrescante y reparadora ducha mientras yo me cambiaba. Vale, hasta aqui todo bien. Acabada la ducha, sale como Dios lo trajo al mundo ante mis narices y, mientras conversábamos, me sale con esa:

-Mira, tengo una enorme peca justo al lado de la polla!

Ni corto ni perezoso, aparta la toalla y me enseña sus vergüenzas como quien no quiere la cosa, indicandome el emplazamiento de la mancha, justo al lado de su polla saltarina y de sus huevos encogidos.

-Ah..., qué curioso- ; sentencié alucinando por un tubo, mientras se le ponía morcillona.

Insistió:

-Si, aunque más que una peca es una mancha de nacimiento, creo...

-Ya,... es lo que llamamos comúnmente un "antojo".

-¿Tienes tu algo semejante?- me pregunta el pavo.

Joer, que me lo veo venir...

-Hombre, aparte de tener el mismo tipo de genitales masculinos -dije, pensando "vaya mierda de troncho gastas nen"-, pues no, no tengo manchas ni marcas de nacimiento como la tuya.

Fin de la conversación. Con naturalidad, y como si me hubiera enseñado un pie sin calcetín, di el tono para restar importancia al "momento" heavy y violento en el que él solito se había tirado de cabeza, sin que yo le diera pie a ello. Hay cada suicida...

A ver, ¿qué pretendía el colega enseñándome su varita escupe-leches? porque mira que aquello era una birria de aparato, del montón vamos, pero tirando para abajo en el ránking de tamaños y grosores. Ver aquello no despertó en mi otra cosa que indiferencia. Vale, no todo el mundo puede ser un superdotado, pero la cosa va asi hoy en día: que yo no sé qué les dan de comer a los chavales de hoy que me vienen todos con unas pollas alucinantes; gordas, grandes y hermosas (aunque luego pongan el culo). Pero su caso, es delicado. El pobre, y sinceramente me da pena, no consigue meterla en caliente ni emborrachando a las chicas y, por si fuera poco, tampoco es que sea muy agraciado físicamente; hay que decir en su favor que es una persona estupenda como amigo y compañero de curro, pero por lo visto no basta a las féminas. Su éxito con las mujeres se traduce en un cero patatero; con los hombres, no lo tiene tan difícil: siempre hay más feo que tú que está dispuesto a hacerte un par de favores, total, solo se trata de sexo (en eso, nosotros los hombres, parecemos tenerlo claro). A mi, por lo pronto, ni fu ni fa; sinceramente: no es mi tipo, pero ni de coña, aunque eso no quita que le aprecie como persona y compañero de trabajo, que ya es mucho.